domingo, 13 de mayo de 2001

NINDIRÍ-55.-



BANCO
(Original de RFT)


Asunto:
NINDIRÍ-55
Fecha:
Sun, 13 May 2001 22:31:35 +0200
De:
RFT
Para:

Bajé a El Molar.
Bajé, por no subir, a buscar verduras y fruta; también a por el pedal de la bici de Sebito, pero la tienda estaba cerrada.
Una boda ocupaba medio pueblo.
También murió la mujer de Antonio, el camionero, y la enterraban ―al parecer― esta tarde a las cuatro, según oí mientras esperaba turno, vez, momento, para comprar la fruta.
Me agobian los puestos donde me insisten largo rato para saber qué quiero, como me agobia empezar a contar las monedas que llevo en el bolsillo.
Unas veces uno sube y otras prefiere bajar, dejarse ir, callejear sin saber, comprar pastel de manzana. Yo iba a tomar un café; hoy no hice café y me apetecía; café y un vaso de agua para apurar la sequedad que da el tabaco no desayunado.
Me enteré de lo de la mujer, la mujer de Antonio, el camionero, como me enteré de otra conversación curiosa: que si era; que si no era; que si yo me entero de quién ha sido; que si yo lo veo. Faltaban claveles y rosas de un balcón; alguien los había cortado para ofrecerlos a otro alguien. No como les pasa a mis rosas, que se abren cada vez más, estallan sin que nadie las recoja, sin que nadie las arranque furtivamente, sin poder ponerlas en alguna mano, sin poder ofrecerlas.
Y el libro, el libro se llamaba "Mujeres sin pareja" de George Gissing, soledad de mujeres, desnudez y amor no ofrecido de mujeres, como mis rosas, amor sin manos, sin miradas.
Hay el placer de comprar los libros, tocarlos, casi acariciarlos, rechazarlos o aceptarlos. Hay el placer de leer libros, compartirlos, seducirlos, esconderlos en los sueños, soñarlos, cada vez en una mayor incomunicación, con el silencio que dan en un monólogo, como el olor que desprenden.
Dice Lourdes: "Cada día nos cuesta más, por lo menos a mí, conectar con la gente que tienes a tu lado y a la que no conoces de nada, en el metro, en el cine, en El Retiro. Nos ubicamos en compartimentos estancos en los que no queremos que entre nadie y nos comunicamos solo con los que nos conocen y a los que no tenemos miedo."
Es el precio de la libertad, el que ofrecen las ciudades, cuanto más masificadas, más destructivas y solitarias. Hablamos de miedo.

El precio de mi libertad es la ausencia de miedos, los apuros, la carencia de horario, la soledad que no dan las ciudades, el vacío casi estrellado que ofrece el rocío de mañana; que no te aprieten, que no te encuentren, que no te besen mientras ardes, que no acaricien tu espalda, que no te amen.
Después, después de mi deambular por fruterías y tahonas, subí, regué, planté más cebollas, pepinos, acelgas, hinojo, calabacines, habas, judías, en el lugar que no brotaron las tempranas, y reservé mis tomateras para una semana más propicia.
He visto a Picasso, las series, las incansables series de Manet, de Delacroix, de Poussin. Me acompañó la mirada, una mirada suave y dulce, distante de mí, la mirada que yo miraba de reojo, entre cuadro y cuadro. Luego se fue, la mirada se fue y quedó atada a mí en un único recuerdo, mirada que pierdo cada día. La mirada del nacimiento de Venus, la mirada de miel de Sandro Boticelli, acunada en mi espalda.
Tan sólo tengo derecho a la mirada que paseó conmigo, de sala en sala, de alma en alma, mirada profunda, azul, mirada de mar.



sábado, 5 de mayo de 2001

NINDIRÍ-54.-


"ZUZES"
(Original de RFT) 


Asunto:
NINDIRÍ-54.-
Fecha:
Sat, 05 May 2001 01:11:14 +0200
De:
RFT
Para:

Me he propuesto siempre no escribiros si no me siento capaz de ello o si, simplemente, la apetencia no me empuja. En ese estado, casi de desposesión, tiendo a anotar algunas cosas para no olvidar luego que debo contarlas, coram populo, sin arrastrarlas. Confundo así mi introspección en diversas libretas, a cual más compleja, en las que voy anotando esos resortes que, de otra forma, no desenvolvería, robando en cada encuentro y mirada, a lo Joyce, lo que arranco de mi diario deambular:
Agitado de mares, con viento que limpia mi cabeza y fresco estrellado, anoté esto hace una semana:
"Sudamericana de 53 años, universitaria, atractiva, más bien gordita y 1,60, busca señor serio, formal, alto, universitario, buena salud y entre 45-60 años."
Hoy, mientras hojeaba (que no "ojeaba", porque ya no cazo; ¿armónico? ¿harmónico?) un libro sobre las mujeres SOLAS, recordé que justo debajo de tan peculiar anuncio había otro que decía así:
"Interesante universitario, 50 años, sensible, buena presencia y romántico, busca chica atractiva, delgada y hasta 44 años, que quiera sentir el amor sin miedos ni complejos. No móviles."
Esto es lo que la literatura llama un «desencuentro» y si no fuera por mi timidez, hubiera provocado un cruce de líneas, una comunicación entre ambos anuncios, separados tan sólo por una raya, a modo de gamberrada mística. Porque yo, no trato de ironizar sobre ello, no busco que os riáis; tan sólo me acojo al «desencuentro» que la vida nos ofrece todos los días, pues ya sabéis de mi gusto por las correspondencias.
Y enfrente de mí, recostado en un estante, tumbado y desechado de la sección de biografías, estaba la nueva edición publicada en marzo pasado de "CAMBIO DE RUMBO" de Ignacio Hidalgo de Cisneros, único ejemplar en la librería que, para ser más peculiar, está encuadernado al revés, es decir, que tanto la sobrecubierta, como la portada del libro, están de una forma, pero el texto está invertido en su encuadernación, de manera que al abrir el libro se encuentra la última página y hay que leerlo al revés. Cuando estaba en tal menester, derramando miradas alrededor, vi a una joven de unos veinte años, más bien entrada en carnes, que me advertía, en mi confusión, que estaba leyendo el libro al revés, cosa que con éste, que he reservado para la madre de un ser querido, no sucede. La edición, cuidada y fresca, incorpora un archivo de fotos bastante adecuado, que en la impresión de 1970 de París (Ruedo Ibérico) no aparecen, aunque sí se conserva en ambas, por lo que yo recuerdo de la parisina (cuya sustracción me llegaron a atribuir), el poema de Rafael Alberti dedicado al autor. Acompaña también un índice personal onomástico, en el que aparecen citados Ernestina, Gabriel y José Martínez de Aragón, éste último con gran profusión de citas en el texto.
Si hubiera seguido leyendo anuncios, en lugar de emocionarme con la reimpresión de Hidalgo de Cisneros, hubiera descubierto el texto de citas tales como: «...abstenerse divorciados con hijos...», cosa que alguien debió publicar pensando en mí, por cuanto ha de haber pocos divorciados con hijos que sean abstemios, es decir, que deban "abstenerse", que es un verbo que para pronunciarlo hay que tragar un poco de aire y medio ahogarse, lo cual no suele suceder con el whisky.
Dice Umbral que "...Habiendo un Bush en la presidencia, todo es menos previsible, salvo la guerra, como habiendo un Clinton todo era menos previsible, salvo las becarias..."  Puede que tenga razón y nos estalle una guerra de becarias.
Murieron nuevamente todos los conejos de la última camada, lo cual expongo para los que pensaron que esto se iba a inundar de gazapos, pero yo, en mi persistencia, me compré dos libros de conejos, uno que leo para desechar aún más al género humano, sin el que no puedo vivir, y otro que no leo, pues me resulta más complejo que la caza del zorro sobre la que ya os hablé hace unos días.
Y en estos fríos, buenos para mis lechugas y espinacas, que alguien está tratando ya de arrancar para comer tiernas en ensalada, en lugar de dejar espacio a la aspereza que la madurez les confiere, continúo buscándome, ya que nadie me encuentra.
Así que, cumpliendo yo luego con mi deber de adjuntaros nota personal y plano, el próximo 16 de junio hay cena en mi casa, a la que todos estáis invitados en unión de muchos otros a los que no puedo contarles estas cosas en mi forma y que habré de citar también por otros medios.
Dejemos que la luna nos revuelque en un buen sueño.

sábado, 28 de abril de 2001

NINDIRÍ-53.-


GANDÍA
(Original de RFT) 


Asunto:
NINDIRÍ-53.-
Fecha:
Sat, 28 Apr 2001 01:37:38 +0200
De:
RFT
Para:

Aprovechando la revacunación de Lúa, llevé a una de las conejas a pinchar peligrosamente con algo tóxico. Constaté que la paridera de arriba debe andar infectada de ácaros, de sarna que ataca las orejas, pero no pude llevar a la vieja coneja gris porque está recién parida y los gazapos no asoman aún por encima de la pelusa que les calienta. No sé cuantos son, ni me atrevo a mirarlos, pero mañana, al echar las gotas a la madre, lo comprobaré con cuidado.
Entre tanto, saqué a la pareja moteada de la zona infectada y la bajé al espacio abierto con el resto de los machos. Para mi sorpresa (siempre la falta o el exceso de criterios es algo pernicioso) encontré esto: «La lechuga del Conejo Jefe la robaban los Owsla de un huerto a medio kilómetro de distancia a través de los campos.» (R.Adams: «La colina de Watership»; Ed. Seix Barral, Barcelona 1998) Así que, lo que decía Pedrosa era mentira, como muchas cosas en este mundo, y los conejos consumen grandes cantidades de lechuga.
Lo que no acierto a explicarme es que, queriendo algo de mí, no me lo planteen.
En la copiosa relación de correo que mantengo me he acostumbrado casi a cualquier cosa. Así, hace ya bastante tiempo, empecé a escribirme a mí mismo con tal encarnizamiento que mi interlocutor se transformó en otro ser. De esta forma recibo correo de mí mismo que escribe otra persona, pero que tampoco es esa persona. Cuando me contesto, o mejor, cuando contesto a esa persona, tiendo a dotarla de la propia realidad que ella misma se ha creado, pero al paso del tiempo, que suele marchar por sí mismo, he sabido que esa persona es otra distinta. En tal conflicto, me contesto a mí mismo, respondiendo a otra persona que sé que no es ella, que es otra distinta.
Tengo que medir cada frase pues, prescindiendo de no ser ya yo mismo, debo contestar al ser real y creado, pensando en otro distinto que no soy yo, ni es el ser real y creado, y no puedo romper tal círculo porque me quedaría sin esa correspondencia.
¿Y cómo escribirle a alguien, sin pensar en él, pero pensando en otro ser, que siendo ese alguien, no quiere ser yo mismo? 

Con esta estupidez de la novela en la que se reivindica hasta la médula que no ha de transgredirse nunca la norma de ser uno mismo a trozos en cada personaje, con esta manía de que todo ha de ser fruto de la invención y el ingenio, romperemos la novela y recrearemos los cuentos en nuestra propia vivencia, dejando, eso sí, que sea la poesía, recargada y barroca, la que nos explique, sin ofrecernos, sin inmolarnos, sin derramar una sola gota del amor que sentimos.
Sin estas cavilaciones, ayer me abrí la cabeza al ponerme repentinamente en pie para dejar las botas de agua y, al sangrar en abundancia, me vi con maquillaje de guerra, con limitaciones y trazas de ese combate. Pero, si estoy dispuesto a ofrecerme, ¿por qué no me aceptan?
Vuelve el frío a la física de las noches estrelladas.
Puedo contestar diciéndole que ya lo sé, como puede preguntarme por ella fingiendo yo que no lo sé, pero ni yo deseo romper la ficción como contacto ni ella desea decirme lo que realmente quiere.
¿Me romperé nuevamente?

sábado, 21 de abril de 2001

NINDIRÍ-52.-


PLAYA PEQUEÑA
(Original de RFT) 


Asunto:
NINDIRÍ-52.-
Fecha:
Sat, 21 Apr 2001 20:54:50 +0200
De:
RFT
Para:

AMISTAD
Tu sonrisa calienta mi alma
y tu mirada
cuando es amable
regocija mi corazón
me transportas a mágicas,
místicas ensoñaciones
enriqueces mi espíritu
acrecientas mi alegría
me devuelves la esperanza
me das lecciones de humildad
alimentas mi humanidad
me despiertas
como el Sol al planeta
y me abres
como se abren las flores
humildes y generosas
alegres y orgullosas de regalar
sus colores y belleza
sus perfumes y exhuberancia.

********
Jueves, 19 de abril de 2001.
Adquirido a un indigente por veinte duros en la calle Génova, cafetería "Rodilla", enfrente de la A.N.
Día difícil.
Escrito sobre un pequeño papel publicitario del Irish Pub "Molly Malone´s" de Manuela Malasaña  número 11:"Kilkenny" o tal vez "Guinness", con un pequeño vaso de "Jameson".
El lunes 23, a las 20hrs., Edith leerá poemas suyos en el Café de "Libertad 8".
Anochece en arrebol.

viernes, 13 de abril de 2001

NINDIRÍ-51.-


CÓRDOBA
(Foto original de RFT)


Asunto:
NINDIRÍ-51
Fecha:
Fri, 13 Apr 2001 02:03:40 +0200
De:
RFT
Para:

Alguien, quizá alguno de vosotros, debería acertar a explicarme por qué sangramos, por qué nos desangramos tanto en esclarecer nuestras vidas o por qué no valen tales vidas un simple beso en lugar de una catarata de actuaciones cada vez más complejas.
¿Acaso los amores imposibles no son asimismo amores?
¿Acaso su imposibilidad los hace distintos en la intensidad de su sentimiento?
¿No es más rico el amor de dos, tal vez tres, miradas cruzadas de mesa a mesa en una cafetería con un ser extraño al que no conocemos, que esa profusión de gestos y vivencias en la que decidimos atravesarnos todos los días?
¿O es que esos amores, que tan sólo duran segundos y que no se consuman más que en un instante, no nos suponen el riesgo de recordar lo que de nosotros mismos ofrecemos?
Pues el efecto,
el amor,
el sentimiento
son necesariamente ciertos
sea cual sea su duración,
su posibilidad,
su desencuentro,
ya que en ese desencuentro
reside el querer puro,
el que no es correspondido,
sea o no extenso.

Hemos dotado nuestras vidas del poder de negar la realidad.
Lo que nos sume en lo imposible, lo que no alcanzamos a comprender, queda descalificado: si el amor es imposible -decimos-, no es cierto, no es amor porque carece de nuestra pretendida, ¿voluntariedad?
Y así..., 
¿Cómo se vive?
¿Cómo es posible que ante tal expresión razonada de lo incierto no acabemos desangrados?
Me duele la espalda de ser tan amigable y no querible y de extender semillas de tagete y clavelón indio por los arriates, de depositar cuatro, quizá cinco, semillas de calabaza en pequeños huecos de los pasadizos que hay abiertos una vez (¿enrejado?) «enmallado» el huerto en protección de gallinas y demás huéspedes.
El verbo enmallar, «enmallarse», más correcto, hace alusión al enredo de los peces en la red y aquí tendríamos que haber puesto ya un estanque, si no fuera por el problema del circuito del agua. Hacer cosas aquí, en homenaje al agua, bastaría para rehacer totalmente las zonas aún dañadas, pero dada su escasez y la condición que la misma está alcanzando (véase si no el último artículo al respecto en "Investigación y Ciencia", versión castellana del "Scientific American" del corriente mes de abril), no veo acertados sistemas hidráulicos que me permitan, siquiera, abastecer suficientemente la zona del huerto, donde ya no queda más espacio que en los bordes y esperando que el fresco, que aún nos visita en estas noches, permita al arrancar las remolachas, sembrar algún melón y sandía al abrigo de la primera zona de patatas.
Cruzo también los dedos por los pequeños brotes de acelgas y espinacas que, rompiendo los terrones, comienzan a estallar y he aconsejado y practicado una mayor sequedad y aridez este año, precisamente para equilibrar la intensa cantidad de lluvia caída con la primera cosecha de tubérculos que estará lista a primeros de Junio.
También he decidido combatir el invierno estéril que hemos padecido con los conejos y seleccionado las parejas más adecuadas ―se brindan, incluso, dos hembras por cada reproductor en las parideras―, dejando a los machos más jóvenes en la zona de abajo que, umbría de hierbas verdes y nuevas, habrá de ser el lugar de descanso cuando a los veinte días separemos a los gazapos de sus madres.
Murió Arturo. Lo enterré bajo la hortensia de Beta y quedaron unos cuantos huevos sin incubar en la casita cercana al pequeño estanque de los patos, donde Paco sostiene que sólo se pueden bañar de uno en uno.
En estos días, al atardecer rojo de las lomas posteriores de Canencia, camino con las perras por los mismos senderos de hace un año, retornando cansados a casa, las manos dispuestas, las mejillas alegres y frías.

Hay que preparar "Caldo Bordelés".
Mañana sembraré en los semilleros («semillaré») salvia, orégano, apio y cilantro, y he sido gentilmente aleccionado para distinguir el romero del cantueso.

martes, 20 de marzo de 2001

NINDIRÍ-50: A CISSA.-

MILÁN
(Original de RFT) 
  
-->
Asunto:
NINDIRÍ-50: A CISSA.-
Fecha:
Tue, 20 mar 2001 23:27:44 +0100
De:
RFT
Para:

Realmente fui yo quien pidió el silencio, pero ni yo mismo lo consigo. En cada presencia me rompo y trato de proteger el silencio. Quedo en silencio; a fin de cuentas, yo ya sé romperme solo. Y roto, cada día me abandono más.
No puedo preguntar nada. Los sentimientos o las miradas no suelen ser «preguntables».
No puedo esperar nada de este silencio porque implicaría eso mismo, la esperanza en algo que no puedo tener.
No puedo abrigar nada.
 le dan gracias a la noche...
…cual son culpables los versos
de que haya noches y estrellas..."
 (S. RODRÍGUEZ)
O, tal vez:
"...Amo a una mujer clara
que amo y me ama
sin pedir nada
o casi nada
que no es lo mismo
pero es igual..."
(S. RODRÍGUEZ)

Los consejos que, de forma abarrotada y feliz, traslada John Seymour en sus libros "La vida en el campo y El horticultor autosuficiente" son tan intensos, que resultan imposibles de seguir o cumplir, como son imposibles de continuar en la estructura zoológica que aquí se plantea todos los días:
1.-) ¿Subimos las puertas?: ¡¡Las perras las saltan!!
2.-) No puedo lavar los huevos con "...una solución bien diluida de sosa cáustica..."  No hay sosa cáustica y si la hubiera, sería eso, cáustica para los huevos.
3.-) No puedo mantener los nidales limpios ni distinguir si una gallina está clueca o si, verdaderamente, se está desinsectando, pero haré una estadística.
4.-) "...Si no hay zorros en los alrededores..." ―dice Seymour― "...seguro que si deja partir una gallina, en unos días vendrá con seis o siete polluelos..." Y yo, ¿cómo sé si hay zorros? Además, la gallina morirá seguramente a manos de las perras, que tampoco son mancas. Seguro.
5.-) "...Use una escopeta o un rifle del 22 y una linterna potente que alumbre bien la mira y el gallinero..." Está bien, señor Seymour, suponiendo que a uno le dejen una escopeta o un rifle del 22 (este individuo o tiene fiebre aftosa o no conoce a la Guardia Civil), ¿cómo apunto usando al mismo tiempo una linterna potente que ilumine la mira y el gallinero? Seguramente mataré a alguien o, a lo peor, se me caerá la linterna y me pegaré un tiro en una pierna (la derecha, que es la que siempre me sufre, porque la izquierda ya casi no la tengo desde el accidente).
En cuanto al método "Barbour", requiere, además del gallinero, tres enrejados consecutivos, uno con paja, otro con hierba y otro de nidales dispersos.
A mí esto me recuerda al "método inglés" del cultivo de la patata que me contó seriamente Ramonín una tarde que debía andar «p'allá». Se pone un neumático ―decía Ramonín― y se rellena con buena tierra en donde se siembran dos o tres patatas. Cuando los tallos brotan, se coloca otro neumático encima y se vuelve a cubrir de buena tierra, y así sucesivamente se cultivan seis o siete... neumáticos. Será, ciertamente, "En el claro de la luna...", que dice Rodríguez, Silvio, pero aquí no funciona.
Salieron los ajos, húmedos o tiernos, para el que los quiera arrancar ahora, pero con propensión a la bondad, que aquí falta todos los días. En cuanto al gato, mi pobre y gordo gato «Miércoles», al que nadie hace caso ni amamanta de sueños, no come la lengua de nadie; no se atreve. Vive aquí, come aquí y pasea aquí, cuando no debe subirse al árbol de la casa de al lado evitando ser mordido, perseguido, en fin, humillado. Mi gato no es mío. Viene a esta ventana, roza sus barrotes y las piedras que dejamos en el alféizar y pasa a mi mesa (como ahora lo está haciendo), a mi mesa de mi padre. La revisa, pide un par de caricias asustadas, por si huelen a perra, y baja al radiador a reposarse. Ni siquiera he podido saber si es gato o la gata de la canción de Marina.
"...Yo sé que a nadie
le interesa,
lo de otra gente,
con sus tristezas....
Yo sé que hay gente... que me quiere....
Yo sé que hay gente...
que no me quiere..."

(S. RODRÍGUEZ)
Muchas veces los empujes que le dan a uno vienen envueltos en cristales mágicos. Mis hijos, sobre todo Nicolás, me empujan cada día entre cristales transparentes, traslúcidos. Otros me empujan con sus poemas.
Cissa lo hace.


P.S.:
-->
Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres.
Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días.
Pero estoy preparada para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aun la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui.
(C. Lispector, "La hora de la Estrella")

VENECIA EN SIENA NATURAL
(Original de RFT)


miércoles, 7 de marzo de 2001

NINDIRÍ-49.-



Esther
(Foto original de RFT)


Mensaje original
Asunto:
NINDIRÍ-49
Fecha:
Wed, 07 Mar 2001 22:44:54 +0100
De:
RFT
Para:

ME ESCRIBIÓ ASÍ:
From: "Cecilia Mendes"
To:
Subject: Procura-se!

Date: Thu, 01 Mar 2001 12:57:10 -0000
Oi, R!
Quero um amigo virtual. E dentre muitos nomes escolhi o seu. Gostaria de manter contato, falar da vida, filosofar até! Conservar sério ou falar besteira.
Podemos nos dizer tudo ou nada. Deixar rolar... e viver!
Temos pouco tempo nesta vida e normalmente deixamos sempre pessoas prá trás, sabe aquela música de Vinícius "a vida é a arte do encontro, embora haja tantos desencontros pela vida"?
Quero compensar. Conhecer mais e perder menos. Desejo viver no superávit.
Pense bem. Quero apenas a primeira resposta - sim ou não. Seremos amigos virtuais. Confidentes...
Beijos.
Cissa
************

CONTESTÉ ASÍ:
Hola CISSA:
Está bien, tú me hablas en portugués o en brasileiro y yo te contesto en castellano.
Así, "desafinado", entre Celia Duncan y Marina Lima, te hablaré de tiempo y de cosechas y de cómo nieva, aunque ya lo sepas. Pero es necesario ser sinceros y no sólo aproximables, para favorecer así los desencuentros.
Y en ese proceder perecedero, vendremos a encontrarnos en lo que cada uno hace y cultiva y en lo que cada uno pretende.
Yo, voy a casarme pronto, si no te importa saberlo e...
..."chega saudade"
****************
Y ASÍ:

Y, ¿qué es "falar besteira"?
 Así, como salga, sólo decirlo, como "chinear" a  quien se quiere. Porque ya sabes lo que es "chinear", ¿verdad?
**********
TAMBIÉN ASÍ:

Asunto: ATRÁS
Fecha: Thu, 01 Mar 2001 21:17:22 +0100
De: RFT
A: CISSA
Dejar personas atrás, dejarlas incluso haciendo daño, es perverso.
Dejarlas en el hueco de tu alma, que es donde siempre han de estar, es sincero.
**********
Y ASÍ:
Asunto: DESCUBRIMIENTO
Fecha: Thu, 01 Mar 2001 21:19:19 +0100
De: RFT
A: CISSA
Redescubrirlas, duele muchas veces, pero también es sincero.
Encontrar direcciones al azar, es extraño, pero cierto.
********
Y ASÍ:

Asunto: WHISKY
Fecha: Thu, 01 Mar 2001 22:30:48 +0100
De: RFT
A:  CISSA
Cosas que ya hablamos del "whisky de los poetas" de Jorge Edwards, que no alcanzan a Ángel González.
¿Amigos virtuales? ¿Cómo pueden ser virtuales los amigos con lo que pasa en El Salvador, con lo que pasa en Nicaragua o en Bahía?

¿Cómo puede ser virtual una piedra que dejamos en la ventana de nuestra vida, si tenemos que hablarle y sostenerla cada día?
En cuanto a Miércoles..., ha sobrevivido.
**************
ME ESCRIBIÓ ASÍ:
CONTE-ME...
Conte-me...
O que você fez na sua vida?

Sonhou?
Sofreu?
Chorou?
Conte-me...
O que ficou?

Recordações?
Lágrimas?
Sorrisos?
Alguns dias azuis.

Outros cinzas.
Mas tudo passou.
Tudo passa.
E o que ficou?
Conte-me...
Fale-me de seus amores,

Da esperança,
das decepções.
Conte-me sobre seus fracassos,
Suas glórias, seus medos.
Olhares perdidos,
Suspiros calados,
Dores no peito.
Mas não se esqueça de olhar o céu,
Pois o sol ainda brilha.
Em breve, a noite virá
E será hora de partir.
Conte-me...
Antes que o sono profundo

Torne tudo em apenas
Mais uma história esquecida,
Retratos amarelados
No baú carcomido das lembranças,
Um amigo que partiu,
Um amor que se foi,
Guardando suas histórias.
Conte-me...
Ainda é tempo.

 Cissa
*********

CONTESTÉ ASÍ:
Si es por contar...,
contaré.
He nacido en dos mares.

En los dos me recostaron.
En el primero me hablaron,
en el segundo nací al cielo,
como esa franja
que hoy se ve
entre la tormenta
alejada al Oeste
que es donde se muere,
por donde se muere;
todo se muere al Oeste.
Pero nunca nací,
me sacaron fuera,
tragué cloroformo raquídeo,
lo que hoy llaman epidural,
y vine del agua amniótica,
al agua salada de un mar gris,
embravecido,
para curarme en otro.

Soy el de enmedio.
el que siempre cabe, pesa y pasa,
entre mujeres,
creído de gloria,
destinado al éxito,
musical,
desnudo,
flaco,
con el sexo indefinido,
sin respirar bien,
la boca abierta
y el alma tumbada.
Crecí despacio,
viajé entre tesoros
y cumplí mi destino,
no ser el que de mí se espera;
fracasar..., se llama.
Rompí mi condición,
hace veintinueve años,
de mujer a mujer,
cosa incierta.
Hice el amor,
la primera vez,
en forma tardía,
en el 75,
y quise mucho,
como quise su ausencia.
Guardo en el corazón,
todos los amores antiguos,
amores perdidos,
Celia, Fernanda,
Isa, Conchita, Miryam,
Lupe, Margrith e Iria,
Leli, Paloma y... ¿Cecilia?
¿Qué fue de Cecilia?
Fracasé en mi boda
e hice lo que pude,
lo intenté dos veces,
como son mis dos hijos,
que no retornarán
a caer en mis errores
y no tendrán el mar,
porque el mar asusta.
Pero tendrán amor,
siempre amor,
en forma de arropía
o de algodón en rama;
el amor que he visto volcar
a...
Amor que yo si tuve,

pero no lo encuentro.
He perdido a mi padre,
no está,
no le veo,
no le encuentro,
no tengo su mano
ni su guía,
pero tengo su tristeza,
sus libros,
sus escritos,
sus pinturas infantiles,
su silencio.
He perdido siempre el tren,
por ese capricho,
de llegar tarde,
a lo que dicen importante.
Rompí mis votos desde Avignon,
amé a Ángeles,
que no me amaba,
amé a Mari Cruz,
que no me amaba,
amé a Lola,
en su prostitución,
que no me amaba,
y seguí.
Amé a Esther,
que quiero mucho,
amé a...,
que no quiero,
amé a...,
que nunca me quiso,
amé a...,
que se rompió,
en un volcar de tristezas,
amé a...,
pero se fue,
amé a...,
pero le di miedo...;
y amé a Mariví,
que me cambió
a mí y por otros mares,
donde buceé,
y me bucearon,
perlas recónditas,
peces transparentes,
tiburones,
conchas pequeñas.

Y amé y amo a...
Amo a una mujer,
que no puede amarme,
más de lo que ya lo ha hecho,
pero a costa,
de lo que yo le he hecho
y me siento amado,
y no puedo tenerla,
tengo sus manos,
las veo todos los días,
pero no las tengo.
En ese amor,
nazco y me rompo,
todos los días,
sin salida,
sin remisión,
como habiendo agotado
mi capacidad de amar,
pero la quiero mucho.
Es verdad que lo hago mal,
pero la quiero,
la busco,
la añoro,
la siento.
Ya me destruyo,
cosas del viento.
"Tudo passa",
pero no pasa,
engancha el aire,
la luz,
las franjas del amanecer,
el ruido,
el silencio,
algunas lágrimas,
pocas;
ya no lloro,

no sé.
¿Hoy me llamó?
¿Pregunta por mí?
¿Cómo me va?
Trato de mentir,
pero no puedo,
es fuerte el sentimiento,
quizá sea deseo,
pero no me desespera,
sólo me sume,
pese a estar muerto,
en algo duro,
frío,
permanente,
que su mirada destruye,

que su voz calma,
pero no hay besos,
no hay abrazos,
no vivo en mí,
ya vivo en ella,
en su dormir,
en su cabello.
Nadie quiere,
casarse conmigo.
Pese a mi trabajo,
hacerme femenino,
hacerme mujer,
nadie quiere acompañarme.
En el paso,
trabajo,
defiendo causas justas

o injustas,
pero las defiendo,
a cachos míos,
que irán a ella
o a ninguna parte.
¿A dónde van las flores
de mi pruno,
cuando caen y mueren?
¡Ahí voy yo!
De lo demás,
ya sabes.
Es tiempo,
de hablar de ti,
hablar de tus pasos,
pues...,
no tengo otra imagen,

ni pelo,
ni manos,
ni ojos,
ni amor.
Todo ya lo di
 lo recibí;
no tengo otros.
Solo tengo a...,
pero no está,
ya no está
y es bueno,
aunque tardes…

Y sigo vivo,
estoy presente,
mientras mi cuerpo,
espera,
mi alma,
espera,
o...
¿Es que se muere?
Quizá sólo se muere.